Autor: Yaiza Trigo

  • Yaiza Trigo en Jerez: un torbellino de enjundia

    Yaiza Trigo en Jerez: un torbellino de enjundia

    La joven bailaora alcalareña causó impresión ante la afición congregada en el Centro Cultural Flamenco Don Antonio Chacón en el Festival de Jerez.

    Garbanzos con langostinos pa el buche y a calentarse al socaire de los tacones alcalareños de Yaiza Trigo. Encarando el final, en la antesala del ocaso del Festival de Jerez y enmarcado en el ciclo De peña en peña, la jovencísima bailaora de la tierra del albero, Joaquín el de la Paula y Manolito el de María, pisó por primera vez los maderos de tierras jerezanas causando grata impresión entre los aficionaos que se congregaron para abarrotar la sede del Centro Cultural Don Antonio Chacón.

    Vino arropada por Joni Torres y El Quini de Jerez al cante y la guitarra de Daniel Mejía El Carqui. El Quini se prodigó en los apretones para el lucimiento y Joni se rebuscó en sus mimbres melodioso y más contenido en ostentaciones.

    Abrió el soniquete por tangos y se mostró zalamera y picantona, con un meneo de caderas que quitó el hipo. Guapa pa reventá, bailó con el gesto, los hombros, los brazos, la cintura, los pies, los ojos y el pelo. De la punta del tacón al flequillo, flamencona y mujer. A arreones del vestío aireó el compás derrochando gusto y flamencura. Un torbellino de enjundia bailó en Jerez y el público se la comía. Se llama Yaiza Trigo, quédense con su nombre.

    El solo de guitarra trinó con aires levantinos, preludiando la ronda de tonás y seguiriya en la que se volvió muda la guitarra y los gañotes rajaos de Joni y El Quini se rifaron un puñao de letras. Yaiza bailó solemne, con marcajes recios, poderosa, con rajo, potente y racial, atravesá por la inspiración del grito, con virajes portentosos y clavando los pies en su sitio, con jondura y con brío.

    Pespunteó con gallardía la malagueña Joni Torres, abandolándose después. Se alternaron los fandangos de Lucena y el de Frasquito. Hasta aquí todo elegante. Mientras, la soleá irrumpió sobre el entarimao. Yaiza le bailó al cante parando el tiempo. Demostró que a pesar de su discurso estético con predominio de los pies, cultiva el braceo bien redondeado y el resto de los avíos, sabiéndose admirada. La bulería la presentó con replantes dibujaos en el remate y un par las pataítas. Joni se acordó de Santiago y Santa Ana, cantó con permiso por alboreá y con el baile espontáneo de Perico, se cerró el chiringuito.

    Yaiza hizo plaza en Jerez. Era su primera ocasión y gustaron mucho sus hechuras.

  • Yaiza Trigo: un romance al baile

    Yaiza Trigo: un romance al baile

    Las tablas de la Peña Cultural Flamenca Femenina de Huelva acogieron a la bailaora alcalareña Yaiza Trigo, el cantaor Joni Torres y el tocaor El Carqui. Realidades latentes de un flamenco que tiene que crecer con ellos.

    Desde el arco del fandango divisé cómo lucía el arco de la soleá. Allí, Daniel Mejías El Carqui nos traía el toque por Levante. En una esquina del escenario el guitarrista mexicano, afincado en Sevilla, nos iluminaba el alma con la música que sale del dolor de las entrañas de la tierra. Todo ello como preámbulo a una noche repleta de flamenco, flamenco.

    Las tablas de la Peña Cultural Flamenca Femenina de Huelva soportan algo más de cuarenta y dos años de cante, toque y baile, repletos de duende y arte, porque con él soñaron sus fundadoras y seguimos reviviéndolo cada noche de jueves quienes allí nos damos cita. El arte y el duende no tienen edad. Eso todos lo sabemos, mas se hace latente cuando somos capaces de convivir con este hecho a través de la experiencia propia. Son muchas las ocasiones en las que subrayo la apuesta de artistas nacidos a finales del siglo XX y durante este cuarto de siglo XXI por un flamenco de corte clásico. En ese ventalle de artistas se encuentran Yaiza Trigo y Joni Torres. Alcalá de Guadaíra la de los panaeros, la de Joaquín de la Paula y Manolito de María y Osuna. Joni es un cantaor que no te deja indiferente. Desde el instante primero te dice con su cante que no ha venido a cubrir expediente, sino a dar todo aquello que tiene dentro, legado de los flamencos de su estirpe, como el singular Joselero. Después del solo de guitarra de Carqui, principió su actuación por tangos, haciéndonos un flamenco abanico con recuerdo a añejos compases. Seguidamente, los cantes por martinete y debla llaman al baile de Yaiza. Otra vez el arco de la soleá tiene la dicha de ver entrar el duende. Un halo de oscuridad y profundidad envuelve el baile de la alcareña, cuya fuerza, personalidad y estética forma parte del cuadro plástico dibujado por la siguiriya de Joni Torres. Los brazos de Yaiza son como trémolos de las cuerdas de la guitarra de Daniel Mejías. Suena la siguiriya, los ayes que envuelven la pena y la majestuosidad de este cante están visibles en cada desplante y en cada movimiento.

    Yaiza es bailaora temperamental. De fuerza, pero también de estética. No se olvida de sus brazos –algo para agradecer en estos tiempos donde parece que el baile solo se inventara para las extremidades inferiores y los golpes de pecho–. Sus manos son reflejo latente de la belleza de su danza. Y en el momento culmen, en ese en el que la siguiriya te agarra de la solapa del alma y te zarandea, en ese justo instante que viene a durar desde un segundo a una eternidad, donde el silencio puede ser compás, música, ritmo, la que manda es Yaiza. Ella y nadie más. La pena seguiriyera ha enloquecido, porque cante, guitarra y baile han sido un todo. Yaiza, en un microsegundo, nos ha sumergido en una hipnosis y nos ha sacado de ella. Apenas nos hemos dado cuenta, y sin embargo nos ha emborrachado ante ese catafalco de la pena que es el cante por siguiriya.

    Hay que bajar las pulsaciones, para ello el cantaor ursaonense nos trae el cante por malagueña y fandango de Lucena, perfectamente escoltado por las seis cuerdas de Daniel Mejías. Seguidamente, la bulería por soleá será la paleta de colores flamencos que Joni regale al baile de Yaiza. Torres es un cantaor con conocimiento suficiente para dar a cada instante la nota adecuada, se adapta a la necesidad del momento y se crece en este corte del espectáculo. Yaiza brega con el compás. Toda ella es una virtud y ahora su movimiento le da aún más brillo al cante. Nos lleva Joni a los alcores y a Lebrija para recordarnos el cante por romance que popularizara el maestro Antonio Mairena y el veterano Manuel de Paula, años más tarde, para mayor lucimiento de la bailaora. Podemos decir sin temor a equivocarnos que Yaiza Trigo fue el romance perfecto a una excelsa noche flamenca.

    No es baladí volver a recalcar la importancia de estos artistas. Jóvenes que no solo aman el flamenco, sino que con sus maneras expresivas le dan un valor añadido de vitalismo, entre otras cosas porque se saben legatarios de las formas tradicionales, rituales y geográficas. Además, conocen y pueden adaptarlo a su experiencia vital. Guardando las distancias, Yaiza nos recordó en algún que otro momento a la simpar Carmen Amaya. Joni hizo lo propio acordándose de maestros cantaores clásicos del siglo XX. Y Daniel no escatimó técnica para llevarnos con sus seis cuerdas a través de un acompañamiento limpio y sin florituras superfluas al cante y al baile. Hablar de Yaiza Trigo, Joni Torres y Daniel El Carqui no es hacerlo ya de promesas. Son realidades latentes de un flamenco que tiene que crecer con ellos, e inseparablemente junto a ellos.

  • Yaiza Trigo, de las cuevas de Alcalá al tablao

    Yaiza Trigo, de las cuevas de Alcalá al tablao

    De esta jovencísima bailaora se puede decir, como cuestión preliminar, que nació y vive en las entrañas de un escenario natural donde el cante por soleá alcanzó un brillo único. Yaiza Trigo vio sus primeras luces y creció en las mismísimas cuevas de Alcalá de Guadaíra, esto es a la faldas del mítico castillo donde subieron las tres Marías, que cuenta la letra.

    Una quejumbre que plasmaron intérpretes como Los Talega o Manolito de María y de la que fue poseída desde niña para hacerse bailaora. Yaiza es una artista temperamental y ortodoxa que apunta muy alto por sus dones para el baile flamenco. Tras un proceso formativo, en el que destaca la figura de Juana Amaya, disfruta en la actualidad desarrollando su arte en los tablaos de Sevilla. De todo ello conversamos en esta entrevista que ya teneís disponible en nuestro canal de YouTube:

    Escrito por Kiko Valle.

  • Escribe Eugenio Martín..

    Escribe Eugenio Martín..


    El huracán del Barrio de San Miguel de Alcalá de Guadaira pasó por Torres Macarena y arrasó. Pocas veces, o ninguna, he visto a todo el público tan entregado con una bailaora. Creo que todos los presentes vibramos con ella al compás de los vuelos de su vestido. Apoteosis.

    Llegué casi dos horas antes del comienzo y ya estaba todo vendido, una cola en la puerta de cerca de veinticinco personas esperando poder entrar, a ver si alguien no se presentaba y poder ocupar su puesto. Expectación a la altura de las grandes figuras del baile, una chavala con diecisiete años; pero lo suficientemente conocida ya para convocar a tanta gente y provocar la pasión que ella provoca con su baile, casi salvaje por momentos, sutil y elegante en otros, diciendo con el cuerpo y la expresión de su cara. La encontré más reposada que otras veces, con un baile quizá no tan temperamental pero muy sentido.


    Esto no ha hecho más que empezar, Yaiza, afortunadamente para ti.

  • Alegato a favor de la juventud

    Alegato a favor de la juventud

    La Algaba ofreció sin cerraduras su Festival Puertas Abiertas a los jóvenes flamencos

    […]

    Y al cierre, pudimos recrearnos con el baile de Yaiza Trigo, alcalareña que a sus 17 años recién cumplidos, resultó fantástica en el taranto, muy al modo de mi admirada Juana Amaya, para más tarde describir la bulería por soleá con opulencia en los desplazamientos, brillo en las llamadas, detalles primorosos en el braceo y con exactitud y dinámicas en el esplendoroso zapateado. La respuesta del auditorio, lleno hasta la bandera y con un público de diez, fue muy acogedora por su labor pulquérrima, impecable para su edad.

    Noticia extraída de el portal El Mundo.